Cómo trabajamos

Abordamos nuestros proyectos con una filosofía clara, basada en los siguientes principios:

  • No hay dos personas iguales, no hay dos empresas iguales, no hay dos procesos de cambio iguales. Por eso dedicamos tiempo y esfuerzo a entender el contexto de las organizaciones y las especificidades de su situación. A partir de ahí planteamos el conjunto de actuaciones que creemos que mejor se adaptan a su situación.
  • Las palancas del cambio pueden ser múltiples y variadas. Herramientas, procesos, políticas, comunicación, formación… nuestro análisis y nuestras recomendaciones siempre van a tener en cuenta todas las posibilidades, incluso cuando éstas caigan fuera del alcance de lo que nosotros podemos ejecutar. Siempre vamos a estar del lado de la organización, aconsejando lo que creamos que sea más eficaz para el cambio, y no lo que más nos convenga a nosotros.
  • La clave de cualquier cambio sostenible es que las personas de la organización lo hagan suyo. Por eso apostamos claramente por involucrar a cuantas más personas mejor en nuestros proyectos, incorporando sus puntos de vista, sus ideas y sus enfoques, adaptándonos a sus ritmos. Los cambios de verdad ocurren sobre el terreno. Y en ese sentido es mejor una idea “imperfecta”, pero respaldada por las personas que la tienen que llevar a cabo, que una idea “perfecta” que nace en un despacho y muere en un powerpoint.
  • Los procesos de cambio en particular, y las organizaciones en general, tienen un alto grado de complejidad, y los proyectos deben abordarse teniendo en cuenta esa realidad. Por eso utilizamos un enfoque ágil; rehuimos de grandes planificaciones, cronogramas, estimaciones, hitos… en su lugar apostamos por lanzar iniciativas en plazos cortos, evaluar su impacto y a partir de ahí plantear los siguientes pasos; de esta forma estamos permanentemente adaptando el proyecto a las necesidades, y dedicamos el tiempo a lo que realmente tiene impacto.
  • En una relación profesional las cosas funcionan mientras las dos partes están a gusto. Buscamos establecer relaciones de confianza y respeto mutuo prolongadas en el tiempo, pero creemos que eso es algo que debe surgir poco a poco y que no se puede forzar. Si la dinámica es positiva, las cosas vendrán por sí solas. Y si no funcionan, lo mejor es afrontarlo con honestidad, darse la mano y continuar cada cual su camino.

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